Cavilaba.. era la raíz de su problema.
Porque cada vez que llegaban a su cabeza pensamientos congruentes los desgarraba pasándolos una y otra vez por su mente hasta llegarlos a desechar. Así era su naturaleza, un tanto neurótica tal vez, pues sucedía con todo: palabras, canciones, promesas, personas, sueños… todo parecía hacerla enfermar. ¿Acaso era debido a esa constante necesidad por comunicar? podría ser.
Lo cierto es que sigue siendo un misterio como tu cara sigue apareciendo en sus recuerdos y pensamientos mas profundos; y seguirá… a pesar de las promesas arrancadas de las hojas de papel y aquellos sueños gastados tal vez por el tiempo. Pasan los días y tu cara sigue presente. Quizá no esté dispuesta aún a quererla desechar.
La soledad cobraba un valor sumamente importante en su vida, porque se podría decir era algo que disfrutaba saborear, sin explicaciones;una idea romántica sobre encontrarse a si misma rodeada solamente de recuerdos agradables alterados tal vez por la mente y pensamientos que sólo ella podría llegar a comprender. Le gustaba.
Disfrutaba aquella complicidad con la misma y aquella sensación de libertad. Porque en sus mejores noches disfrutaba fantasear en aquel ser independiente con ideales propios dispuesta a difundir la verdad; inteligente, atrevida y libre…Porque inclusive se atrevía a imaginar en todas aquellas mentes que algún día llegaría a impactar.
Sin embargo existían aquellas noches largas, frías y solitarias las cuales no hacían mas que dejarla un tanto abrumada por la soledad. Aquellas nubes grises cargadas de realidad parecían ensombrecerla, invadiéndola y dejándola incapaz de inclusive poder respirar. Eran días como éstos los cuales era imposible no derrumbarse ante tanta soledad.
Y vamos, se le antojaba de pronto aquella sonrisa en sus labios y aquella sensación de incertidumbre, y quería de nuevo sentir, fantaseaba con volverse a ilusionar.
Porque de de pronto se encontraba atrapada en las telarañas del vacío y era insoportablemente desgarrador darse cuenta que se sentía sola, le asustaba esa nueva sensación de ir cayendo lentamente sin poder levantarse y terminaba sintiéndose terriblemente engañada.
Mas le asustaba aún mas el sentirse inevitablemente devastada por todas aquellas capas de creciente vulnerabilidad.
De pronto me encontré a mi misma experimentando cierta especie de vacío en mi interior y todo aquello que alguna vez me hizo llegar a sonreír en un instante se derrumbó.
Como un enorme terremoto todas aquellas ilusiones y sueños se fueron poco a poco desprendiendo e incluso incluso pude sentir como se me rompía el corazón.
Y quise gritar y tratar de despertar de el sueño en el que me encontraba pero me topé frente a frente con la realidad. Una realidad tan fría y ajena a mi que no me dejaba siquiera respirar.
Los gritos continuaban desgarrándose dentro de mi garganta produciendo un silencio mas penetrante que cualquier tipo de emoción. Las lágrimas a su vez continuaban estancándose y pude incluso sentir a mi alma desprenderse. Fue ahí en ese preciso instante cuando experimenté algo quebrarse en mi interior.
Los sentimientos parecían encontrar las comisuras rotas dentro de mi porque poco a poco me fui vaciando y secando hasta quedar derrumbada.
Porque a pesar de todo aquí me encontraba, despierta con nudos dentro de mi que poco a poco se iban fortaleciendo y multiplicando entre si. Estaba aquí, con vida y carente de emociones, con cortadas y heridas dentro de mi que no dolían ni provocaban algún tipo de sensación; pero a final de cuentas acompañándome, dispuestas a continuar reproduciendo imágenes degradantes en mi interior…